Se ha hablado mucho sobre el auge de la innovación tecnológica, simplificación de procesos, innovación en las organizaciones, etc. en un mundo que crece a ritmos acelerados. Sin embargo, paralelamente a este desarrollo, aumentan los desafíos que como humanidad debemos enfrentar. La desigualdad social, degradación ambiental, pobreza, hambre, etc., situaciones ya advertidas desde el siglo pasado, que son problemas latentes y se complejizan cada vez más.

Con el objetivo de contener estos desafíos y mejorar la situación global, en 2015 nacen los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el marco de la Agenda 2030. Este conjunto de 17 objetivos, cada uno con sus respectivas metas, son la línea base para ir frenando las repercusiones de la globalización.

No obstante, su ejecución depende de una sociedad global comprometida con el cambio, la cual este guiada por liderazgos capaces de enrumbarnos hacia el desarrollo sostenible y sustentable. Es importante recalcar que por liderazgos no debe entenderse únicamente lo político o gubernamental, más bien involucra también a los liderazgos empresariales y los de la sociedad civil.

¿Qué cualidades debe tener el líder del futuro?

El lider tradicional, jerárquico y unidireccional ha perdido su espacio en el mundo actual, hoy en día, es necesario contar con liderazgos bidireccionales que rompan con las estructuras jerárquicas y contribuyan al cambio, partiendo desde el valor de la empatía.

Ante los desafíos que enfrentan los líderes en la acción política, empresas y organizaciones no gubernamentales, es necesario el auge del “liderazgo 2.0”. En esta nueva forma de liderar, el rol del líder se convierte en el de un “arquitecto social”, es decir entiende, que “somos incapaces de gestionar, predecir y controlar lo que pasará en un contexto tan volátil como el actual” (Cabrera Jose, 2020).

Por lo tanto, “el liderazgo del futuro requiere humildad, transparencia y una actitud abierta a la experimentación” (Cabrera, 2020). Ante la incertidumbre, la diversidad y la complejidad del mundo, es importante que los nuevos líderes  innoven constantemente y articulen a la sociedad, respetando todas las diversidades existentes, pero siguiendo siempre un mismo fin, alcanzar la sostenibilidad y la sustentabilidad. 

La arquitectura social le permite al líder o lideresa desempeñarse eficazmente en distintos escenarios, sin embargo, para alcanzar efectivamente sus objetivos, necesita mantener una “comunicación efectiva” con sus colaboradores. Comunicarse de manera eficaz trae varios beneficios, pues permite prevenir y solucionar conflictos en nuestro entorno, motivar y dirigir de manera efectiva a los colaboradores e inclusive genera ambientes de trabajo armónicos.

Por estas y más razones, la comunicación efectiva es considerada otro elemento que deben tener los liderazgos actuales. A esta característica o cualidad, se le suma otra muy importante, la “empatía emocional”, la cual debe ser implementada como vía de impuso para el cambio (Garay Madariaga, 2010).

La empatía es una herramienta valiosa a la hora de trabajar en beneficio de la sociedad, porque permite entender circunstancias que viven los demás y que muchas veces son ignoradas desde los espacios de poder.

“El líder emocionalmente empático es un reflejo de bondad, de comprensión lo que provoca una adicción especial entre su gente a su liderazgo” (Ruiz González, 2010), generar este lazo con la sociedad, crea un efecto multiplicador en el entorno que trae resultados de esperanza. 

Conclusión: Indudablemente todos poseemos estas características en nuestros espacios de liderazgo, por lo cual debemos  potenciarlas . Vivimos un contexto complicado, del cual no podemos alejarnos, ni mucho menos ignorarlo. Los ODS, fueron pensados justamente para resolver problemáticas que se poseen a nivel mundial, aquellas adversidades que mencioné en la introducción de este artículo.

Como líderes, sin importar el espacio en el que nos desempeñemos, podemos contribuir en la construcción de una sociedad más pacifica, unida, empática, sostenible y sustentable, a través de la arquitectura social, comunicándonos efectivamente y siendo empáticos con el resto. 

Estos tres elementos, nos darán pautas para volver a ver hacia los problemas reales (medio ambiente, pobreza, hambre, violencia, etc.) y dirigir nuestros objetivos en dirección a soluciones de estos desafíos. Finalmente, el contexto actual a vísperas de las elecciones en nuestro país, nos llaman a la reflexión y a la identificación de los verdaderos líderes, que posean características tan simples y sencillas como las que acabo de mencionar, pero tan necesarias para generar un cambio real.


Elaborado por: José Calva Saavedra Politólogo e Internacionalista de la Universidad de las Américas y tengo conocimientos en el ámbito de la Mediación y la Resolución de conflictos, adquiridos en el curso de formación para mediadores de la Cámara de Comercio de Quito. Actualmente, parte del equipo técnico de la Corporación Participación Ciudadana y trabajo específicamente en los proyectos, Jóvenes Liderando, Monitoreo de Violencia Política de Género y Monitoreo del cumplimiento la Ley de Transparencia Fiscal y Acceso a la Información Pública LOTAIP .

Referencias:

Cabrera, J. (2020). liderazgo 2.0: El liderazgo del futuro. Obtenido de redarquia.net, el 01 de agosto de: https://redarquia.net/wp-content/uploads/2016/05/LIDERAZGO_20_CUADERNO07.pdf

Garay Madariaga, M. (2010). Comunicación y Liderazgo. Sin comunicación no hay lider. Centro de Estudios en Diseño y Comunicación, 61-72. https://comunidadilgo.org/back/_lib/file/doc/portaldoc457_3.pdf Ruiz González, M. (210). El lider al servicio de las emociones. Capital Humano, 241, 60-68. http://pdfs.wke.es/9/0/7/7/pd0000049077.pdf

Ruiz González, M. (210). El lider al servicio de las emociones. Capital Humano, 241, 60-68. http://pdfs.wke.es/9/0/7/7/pd0000049077.pdf

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